JAUME PLENSA: guia per a col·leccionistes

Las esculturas de Jaume Plensa (Barcelona, 1955) son obras de gran formato que giran en torno a tres motivos: cabezas femeninas de rostro sereno y ojos cerrados, cuerpos construidos con letras de distintos alfabetos y fuentes interactivas con agua y luz. Hay piezas suyas en el espacio público de Madrid, Barcelona, Zaragoza, Chicago, Nueva York, Londres y Antibes, y el artista mantiene además una producción de escultura de pequeño formato y obra gráfica accesible para coleccionistas particulares.

Esa doble condición explica su singularidad: un rostro blanco de doce metros con los ojos cerrados en mitad de una plaza no pide conocimientos previos, pide silencio. En esta guía, escrita desde Galeria Senda, galería de arte contemporáneo en Barcelona desde 1991 que trabaja con obras de Jaume Plensa, verás qué piezas hay en España, cuáles merecen un viaje, qué significan sus formas y cómo se pasa de admirar un monumento a convivir con una obra suya en casa.

Quién es Jaume Plensa

Jaume Plensa Suñé nació en Barcelona el 23 de agosto de 1955 y se formó en la Escola de la Llotja y en la Escola Superior de Belles Arts Sant Jordi. Desde los años ochenta ha trabajado en Berlín, Bruselas, Inglaterra, Francia y Estados Unidos, y hoy vuelve a tener su taller en Barcelona, según la ficha del artista del MACBA.

Ficha rápida del artista

  • Nombre completo: Jaume Plensa Suñé, Barcelona, 1955.
  • Disciplinas: escultura, instalación, obra gráfica, dibujo y escenografía de ópera.
  • Materiales: hierro fundido, bronce, acero inoxidable, alabastro, vidrio, resina con polvo de mármol y hormigón.
  • Reconocimientos: Premio Nacional de Artes Plásticas, Premio Velázquez de las Artes Plásticas (2013) y Premio Nacional de Arte Gráfico de la Calcografía Nacional (2013).
  • En marzo de 2026, el rey Felipe VI lo acreditó como Embajador Honorario de la Marca España en la categoría de Arte y Cultura, un nombramiento que comentamos en el blog de la galería.

Silencio, cuerpo y palabra

Tres constantes se repiten en casi toda la obra de Jaume Plensa: el silencio como espacio de pensamiento, el cuerpo humano como medida del mundo y la palabra escrita como material físico. Empezó con el hierro fundido, el hormigón y el mármol, y luego incorporó el vidrio, el alabastro, el acero, la luz, el agua y el sonido. Es un artista conceptual que nunca renuncia a la emoción inmediata, y eso le permite convivir con el gran público sin perder densidad crítica.

¿Dónde ver esculturas de Jaume Plensa en España?

En España hay al menos cinco esculturas públicas de Jaume Plensa visitables gratis: Julia, El árbol de la vida e Iris en Madrid, Carmela en Barcelona y El alma del Ebro en Zaragoza.

Julia, en la plaza de Colón de Madrid

Julia es una cabeza de doce metros en resina de poliéster y polvo de mármol blanco, instalada en diciembre de 2018 sobre el pedestal que ocupó la estatua de Colón. Nació como intervención temporal de un año y la ciudad decidió quedársela: permanece hasta diciembre de 2026, con prórroga posible hasta 2027, según informó el Ayuntamiento de Madrid. El rostro mira al oeste y proyecta una sombra larguísima al atardecer.

Carmela, frente al Palau de la Música de Barcelona

Carmela mide unos cuatro metros y medio, es de hierro fundido y está en el chaflán del Petit Palau desde 2016. Llegó para una exposición temporal y tenía billete a Estados Unidos, pero los vecinos pidieron que se quedara y el artista la cedió a la ciudad. El rostro parte del escaneo de una adolescente barcelonesa y se comprime en un eje: ancho de frente, afiladísimo de perfil.

El alma del Ebro, en Zaragoza

El alma del Ebro se instaló para la Exposición Internacional de 2008: una figura sentada en posición fetal de unos once metros hecha con una retícula de letras de acero cortadas por láser, documentada en el inventario de arte público de Zaragoza. La superficie no está cerrada y se puede entrar dentro. Ahí se entiende su tesis: el cuerpo es un contenedor y las palabras son sus células.

Iris y El árbol de la vida, dos encargos madrileños recientes

Madrid suma dos piezas menos turísticas: El árbol de la vida (2020), en la plaza de los Sagrados Corazones, e Iris (2024), una cabeza de acero blanco en el lago de Distrito Telefónica. Ambas llegaron por la vía del mecenazgo corporativo, que hoy sostiene buena parte del arte público.

¿Cuáles son las obras más famosas de Jaume Plensa?

Las obras más famosas de Jaume Plensa son la Crown Fountain de Chicago, Dream en St Helens, Water's Soul frente al skyline de Nueva York y Nomade en Antibes. Esta tabla resume sus esculturas públicas de referencia.

Obra Año Ubicación Material Altura
Crown Fountain 2004 Millennium Park, Chicago Vidrio, pantallas LED y agua 15 m
El alma del Ebro 2008 Recinto Expo, Zaragoza Letras de acero 11 m
Dream 2009 Sutton Manor, St Helens Hormigón 20 m
Nomade 2010 Bastión Saint-Jaume, Antibes Letras de acero 8 m
Carmela 2016 Palau de la Música, Barcelona Hierro fundido 4,5 m
Julia 2018 Plaza de Colón, Madrid Resina y polvo de mármol 12 m
Water's Soul 2021 Newport, Jersey City Resina y polvo de mármol 24 m
Iris 2024 Distrito Telefónica, Madrid Acero pintado n. d.

Crown Fountain, Chicago

La Crown Fountain se inauguró en 2004 en el Millennium Park: dos torres de vidrio de unos quince metros enfrentadas sobre una lámina de agua de granito negro. En sus pantallas aparecen los rostros de mil habitantes que, cada pocos minutos, escupen agua como gárgolas contemporáneas, tal y como explica el Ayuntamiento de Chicago. Es su obra más popular y la más radical: el monumento deja de conmemorar a un héroe para retratar a los vecinos anónimos.

Dream, en St Helens

Dream es una cabeza blanca de veinte metros levantada en 2009 sobre la escombrera de la antigua mina de Sutton Manor, en Merseyside. La eligieron los propios mineros jubilados y el consistorio la mantiene como emblema del municipio. Pocas veces una escultura contemporánea ha reparado con tanta literalidad un paisaje industrial.

Water's Soul y Nomade

Water's Soul, con veinticuatro metros, es la pieza más alta que ha realizado Jaume Plensa: una mujer con los ojos cerrados se lleva el dedo a los labios en el paseo fluvial de Newport, en Jersey City, frente a Nueva York. Nomade, en el bastión Saint-Jaume de Antibes, es un hombre sentado de ocho metros hecho de letras de acero en el que se puede entrar para ver el cielo a través del alfabeto.

¿Por qué las cabezas de Jaume Plensa tienen los ojos cerrados?

Las cabezas de Jaume Plensa son su serie más reconocible, y esa es la pregunta que más nos hacen en la galería. La explicación que ha dado el artista en numerosas ocasiones es que la cabeza le interesa como gran contenedor del conocimiento y las emociones, y que los párpados cerrados invitan al espectador a mirar hacia dentro, como si la obra fuera un espejo.

Casi todas parten del escaneo tridimensional del rostro de una niña o una adolescente real, con nombre propio: Julia, Carmela, Awilda, Laura, Sanna. Ese retrato se somete a una deformación anamórfica que comprime un eje y estira otro, así que la percepción cambia según por dónde te acerques. Y un detalle que pasa desapercibido: el blanco mate remite al mármol clásico y a la vez lo desmiente, porque casi siempre es resina o acero pintado.

Las esculturas de letras: alfabetos que construyen cuerpos

La otra gran familia de obras de Jaume Plensa son los cuerpos construidos con caracteres latinos, árabes, cirílicos, hebreos o japoneses. No son citas literarias: las letras funcionan como células, como tejido. Al mezclar sistemas de escritura que nadie puede leer al completo, propone algo incómodo y bonito a la vez, que la comunicación humana siempre es parcial y aun así construye cuerpos enteros.

Son además estructuras huecas y transitables, que filtran la luz y proyectan sombras cambiantes. El monumento deja de ser un obstáculo opaco y pasa a ser un lugar donde la gente entra y se sienta. Para un jardín o un patio interior suele ser la vía que más gusta, porque la pieza cambia con la hora y la estación.

Materiales, escala y conservación

Entender cómo están hechas las esculturas de Jaume Plensa ayuda a la hora de comprar, aunque sea en formato pequeño. Cada material impone su lógica: el bronce y el hierro fundido piden anclaje técnico, el alabastro pide luz, la resina pide protección solar.

Una obra monumental no se instala, se construye: Dream se levantó con decenas de elementos de hormigón de varias toneladas y Water's Soul cruzó el Atlántico despiezada. Las piezas de exterior necesitan además un plan de conservación real, como demuestra Julia, con limpieza anual y una intervención más exhaustiva ocho años después. Si te planteas una escultura de exterior, pide de antemano el protocolo de mantenimiento del estudio.

¿Cómo se coleccionan las esculturas de Jaume Plensa?

Las obras monumentales responden a encargos institucionales o corporativos, pero el artista mantiene una producción constante de formatos accesibles que sí llegan al coleccionista particular.

Escultura de pequeño y mediano formato

Hay cabezas y figuras de letras en dimensiones domésticas, en bronce, hierro, acero inoxidable o alabastro, muchas en edición numerada. Funcionan bien en interior porque conservan la relación entre volumen y luz que define su trabajo.

Obra gráfica, dibujo y libros de artista

Jaume Plensa ha defendido el grabado desde el principio. Aguafuertes, litografías, dibujos y libros de artista son la puerta de entrada para quien empieza a coleccionar, y parte de ese material circula por nuestra tienda online.

Qué comprobar antes de comprar

No prometemos revalorizaciones, porque nadie serio puede hacerlo. Lo que sí recomendamos siempre, y por escrito: certificado de autenticidad, número de ejemplar y tamaño de la edición, año, medidas, material, estado de conservación y procedencia. Pide asesoramiento profesional antes de cerrar cualquier compra en el mercado secundario.

Lo que queda cuando te alejas de la escultura

Sus piezas no se agotan en el primer impacto. Una cabeza de doce metros llama la atención desde lejos, pero lo que hace que la recuerdes semanas después es el silencio que instala alrededor, el gesto de un dedo sobre los labios o la sombra de un alfabeto en el suelo. Las esculturas públicas de Jaume Plensa han demostrado que el arte contemporáneo puede ser exigente y popular a la vez.

Ese mismo efecto se traslada, en otra escala, a una casa. Una cabeza de bronce sobre una consola o un aguafuerte en un pasillo cambian la temperatura de una habitación de un modo que cuesta explicar hasta que se convive con ello. En Galeria Senda hemos acompañado a coleccionistas que empezaron con una obra sobre papel.

Si te has quedado con ganas de más después de cruzarte con Julia en Colón o con Carmela frente al Palau, pásate por nuestras exposiciones en Trafalgar 32 o escríbenos y agendamos una visita: te enseñamos los formatos disponibles de las esculturas de Jaume Plensa, cómo se documenta cada pieza y qué encaja en tu espacio.

Preguntas frecuentes

¿Dónde ver esculturas de Jaume Plensa en España?

En Madrid, Barcelona y Zaragoza. Julia, en la plaza de Colón; Carmela, junto al Palau de la Música Catalana; El alma del Ebro, en el recinto de la Expo; y El árbol de la vida e Iris, ambas también en Madrid. Todas son de acceso libre y gratuito.

¿Cuáles son las obras de Jaume Plensa más famosas?

La Crown Fountain del Millennium Park de Chicago (2004) es probablemente la más visitada del mundo, seguida de Dream (2009), en St Helens, y de Water's Soul (2021), frente al skyline de Nueva York. En España, Julia es la de mayor reconocimiento popular.

¿Por qué las cabezas de Jaume Plensa tienen los ojos cerrados?

Porque al artista le interesa el interior de la cabeza como depósito de conocimiento y emoción. Los ojos cerrados desactivan la mirada exterior y devuelven al espectador a la suya propia. La mayoría parte del escaneo del rostro de una niña o adolescente real, y de ahí que cada obra lleve nombre propio.

¿Se puede comprar una escultura de Jaume Plensa para una casa?

Sí. Además de los encargos monumentales hay producción en pequeño y mediano formato, en bronce, hierro, acero o alabastro, y una obra gráfica amplia. Lo habitual es empezar por grabado o dibujo y dar el salto a la escultura más adelante. En Galeria Senda, en Barcelona, trabajamos con obra del artista y asesoramos en ese recorrido.

¿Qué documentación debo pedir al comprar obra de este artista?

Certificado de autenticidad, número de ejemplar, año, técnica, medidas, informe de estado y procedencia. En obra gráfica conviene verificar el taller de estampación y la firma. Ante cualquier duda, contrasta la información con un profesional antes de pagar.

STEPHAN BALKENHOL: una reflexió

En el marco del Cercle d’Economia 2026 —una edición marcada por debates sobre inteligencia artificial, transformación tecnológica y el futuro de las relaciones humanas— Galeria SENDA y Stephan Balkenhol presentan una propuesta que, a través de dos esculturas enfrentadas, reflexiona sobre la condición humana en un presente definido por la hiperconectividad y la creciente transformación de nuestros vínculos y formas de comunicación. La instalación se construye desde una escena silenciosa y contenida, donde el encuentro entre ambas figuras parece quedar suspendido, generando una tensión que remite tanto al aislamiento contemporáneo como a la necesidad de volver a conectar con el otro y con nosotros mismos.

Reconocido por sus esculturas figurativas en madera policromada, Balkenhol trabaja con personajes anónimos y cotidianos que revelan tensiones profundamente actuales desde la simplicidad y la contención. Sus figuras permanecen inmóviles, alejadas de cualquier gesto heroico o narrativo evidente, permitiendo que el espectador proyecte sobre ellas sus propias emociones, contradicciones e incertidumbres. En esta confrontación silenciosa emerge una reflexión sobre la fragilidad de los vínculos humanos dentro de sociedades cada vez más dominadas por la velocidad, la productividad y la saturación de estímulos.

La instalación enfrenta Head of a man (2005) y Man with white shirt and black trousers (2013), estableciendo un diálogo entre introspección, corporalidad y conciencia contemporánea. La primera, compuesta únicamente por una cabeza tallada en madera, concentra la atención en el rostro humano como espacio de pensamiento, percepción y reflexión interior. La segunda incorpora un contraste material especialmente significativo: mientras la base de bronce transmite una sensación fría, rígida e industrial —capaz de remitir a sistemas automatizados y dinámicas tecnológicas vinculadas a la inteligencia artificial— el cuerpo tallado en madera conserva una dimensión orgánica, imperfecta y profundamente humana.

La convivencia entre ambas esculturas y sus materialidades activa una tensión entre conciencia y automatización, sensibilidad y estructura, permitiendo pensar cómo el ser humano se posiciona hoy frente a las transformaciones que él mismo ha impulsado. Las huellas visibles de la talla manual refuerzan aún más esta dimensión. Balkenhol mantiene las marcas del proceso sobre la superficie de la madera, dejando expuesto el gesto humano detrás de cada figura. En un contexto donde gran parte de nuestra experiencia cotidiana se encuentra mediada por lo digital y lo inmediato, estas esculturas recuperan el valor de la presencia física, de la materia y del tiempo.

La propuesta abre así un espacio de reflexión sobre las consecuencias emocionales y humanas de la contemporaneidad. La instalación plantea preguntas sobre cómo habitamos hoy el mundo, cómo nos relacionamos entre nosotros y qué lugar ocupa todavía la sensibilidad humana dentro de un escenario condicionado por la automatización, la sobreinformación y la distancia emocional.

En este contexto, las esculturas funcionan como una invitación a detenerse y observar. La tensión silenciosa entre ambas figuras no solo evidencia la distancia creciente entre los individuos, también activa la posibilidad de reconocernos nuevamente en el otro y de recuperar una relación más consciente con nuestra propia humanidad.

PATTI SMITH: Premi Princesa d’Astúries de les Arts 2026


La recent concessió del Premi Princesa d’Astúries de les Arts 2026 a Patti Smith —un dels reconeixements culturals més prestigiosos de l’àmbit iberoamericà— ofereix una ocasió per celebrar la trajectòria d’una de les figures més influents de la cultura contemporània. Cantant, poeta, escriptora i referent intergeneracional, Smith ha desenvolupat una obra que transcendeix els límits de la música per consolidar-se com una veu central en la configuració de la sensibilitat artística de les darreres dècades.

Considerada una de les precursores del punk i una figura decisiva en la renovació del llenguatge musical dels anys setanta, Patti Smith va redefinir el lloc de la paraula dins la música popular, incorporant a la cançó una intensitat poètica, política i performativa fins aleshores inusual en l’àmbit del rock. La seva irrupció va suposar no només una transformació sonora, sinó també estètica i cultural, projectant una imatge d’artista radicalment lliure que continua ressonant en generacions posteriors de músics, escriptors i creadors visuals.

L’habitació de Patti Smith al Chelsea. Albert Scopin.

Tanmateix, reduir el seu llegat a l’àmbit musical seria insuficient. La pràctica de Smith ha estat sempre travessada per una profunda vocació interdisciplinària, en què escriptura, imatge, performance i pensament convergeixen com a parts indissociables d’un mateix projecte creatiu. La seva obra se situa precisament en aquesta cruïlla entre disciplines, desdibuixant les fronteres entre poesia i cançó, entre autobiografia i construcció mítica, entre document i gest performatiu.

En aquest marc, la seva relació amb Robert Mapplethorpe —immortalitzada per la mateixa artista a Just Kids (Éramos unos niños)— constitueix un dels episodis més emblemàtics d’una trajectòria marcada per la intersecció entre vida i creació. Més que una anècdota biogràfica, aquell vincle encarna un moment fundacional dins la contracultura novaiorquesa de finals dels anys seixanta: una aliança creativa basada en l’admiració mútua, l’experimentació artística i la construcció compartida de noves formes de sensibilitat.

Un dels episodis més recordats d’aquesta relació va tenir lloc durant una de les seves darreres sessions fotogràfiques plegats, quan Mapplethorpe va lliurar a Smith una papallona morpho blava per integrar-la en el retrat. Smith recordaria aquell gest com la introducció d’un “símbol d’immortalitat”, una imatge que avui ressona com una metàfora eloqüent del seu propi llegat: el d’una artista la influència de la qual continua expandint-se molt més enllà del seu temps.

Celebrar avui Patti Smith implica reconèixer no només una de les veus més singulars de la música contemporània, sinó una creadora total l’obra de la qual ha transformat de manera decisiva la relació entre art, poesia, música i identitat en la cultura visual i sonora de l’últim mig segle.

JOAN PONÇ en Brasil: Cap a l’essencial

L’etapa brasilera de Joan Ponç, desenvolupada entre 1953 i 1964, constitueix un punt d’inflexió en la seva trajectòria, en què el seu llenguatge plàstic es reconfigura des dels seus propis fonaments. Aquest període no es pot entendre únicament com un desplaçament geogràfic, sinó com una experiència que incideix directament en la manera com la imatge es construeix, s’organitza i es manifesta.

Format en el context de Dau al Set, Ponç havia desenvolupat una pràctica profundament vinculada a l’oníric i al psíquic, on la figura operava com un llindar cap a dimensions interiors. La seva arribada a São Paulo el situa en un entorn de gran densitat cultural —travessat per múltiples tradicions— que no es tradueix en una incorporació directa de motius, sinó en una transformació de les lògiques internes de l’obra. Tal com assenyala Margaret dos Santos, «el Brasil no ofereix a Ponç un repertori formal per incorporar, sinó una experiència que transforma la seva relació amb la imatge».

Els diaris de l’artista permeten accedir a la intensitat d’aquesta experiència. En ells, el Brasil apareix com un espai que altera profundament la seva manera de percebre: «L’home del Brasil es troba més pròxim a la natura que l’europeu, format a base de llibres, de conceptes…» (Ponç, diari, c. anys 50). Aquesta observació introdueix una tensió persistent entre una cultura estructurada des del conceptual i una relació més immediata amb allò sensible, que travessa la seva producció i redefineix la seva aproximació a la forma.

Durant aquests anys, la imatge es desplaça cap a un estat d’obertura, on l’estabilitat dona pas a una organització basada en relacions internes, ritmes i densitats. A les obres de la sèrie Suite Presència, aquesta condició es fa especialment evident: la superfície s’activa a través de la repetició, l’acumulació i la construcció de patrons que generen una vibració sostinguda. Cercles concèntrics, trames de punts i estructures modulars operen com a dispositius perceptius que condueixen la mirada cap a un estat d’atenció expandida.

Per la seva banda, Suite Meses introdueix una modulació diferent d’aquesta lògica, en què el temps emergeix com a estructura subjacent de la imatge. Les composicions s’organitzen en seqüències que suggereixen cicles, variacions i recurrències, activant una lectura basada en la durada. La repetició s’articula aquí amb la diferència, i cada variació introdueix un desplaçament subtil. La imatge esdevé així un sistema que es desplega en intervals, estructurat pel ritme al llarg del temps.

L’afirmació de Margaret dos Santos —«l’obra d’aquest període no busca estabilitzar la imatge, sinó intensificar-ne la vibració» — troba en ambdues sèries una expressió complementària: mentre Suite Presència concentra la vibració en la superfície, Suite Meses l’expandeix cap a una dimensió temporal.

Aquesta transformació es vincula també amb una dimensió espiritual que adquireix major complexitat durant la seva estada al Brasil, especialment en relació amb el seu interès per la tradició jueva. La imatge comença a operar com un llindar, un espai de mediació en què allò visible s’articula en relació amb allò que roman latent. En paraules seves: «No es tracta de pintar el que es veu, sinó de fer visible allò que insisteix darrere de les coses» (Ponç, diari, c. anys 50).

La producció d’aquest període se situa així en un punt de màxima obertura, marcada tant per una intensa activitat com per episodis de destrucció d’obra. Les peces reunides en aquesta exposició adquireixen una rellevància particular, ja que han romàs durant dècades en col·leccions privades, fora del circuit públic, i permeten avui accedir a una dimensió menys visible però essencial dins del desenvolupament de Joan Ponç.

En aquest sentit, les seves pròpies paraules ofereixen una aproximació especialment reveladora a la consciència que travessa aquest període:

«Som ones en un mar, el meu atelier és un navili. Flota, flota sobre aquest mar d’ànimes que s’agiten constantment, que es fonen, es destrueixen, es comprenen i s’ignoren, volen romandre, però només el mar roman (…) Abans vivia a la superfície, però sé ara que allò que sosté el meu navili no és el que es veu sinó el que existeix (…) no és Res i ho és tot (…) Quan la meva brúixola es desorienta, vents em condueixen. Recordo de quin port vaig sortir, un com tots els ports. Sé que he d’arribar i lliurar el navili; quan, ho ignoro. Un dia sabré que ho he de lliurar tot. La meva missió haurà estat realitzada, el navili és fràgil, el mar immens, espero no desaparèixer-hi (…) El meu navili és nou, no he de pensar en el seu final sinó en la seva ruta cap al nord, sempre cap al Nord.» (Ponç, 2009, p. 41)

JAUME PLENSA: nou ambaixador de Marca Espanya

L’artista Jaume Plensa ha estat nomenat ambaixador honorari de la Marca España pel rei Felipe VI. Aquest reconeixement situa la pràctica artística en un lloc estratègic dins de la projecció cultural internacional.

Plensa és un dels escultors amb més presència global. La seva obra forma part de l’espai públic en ciutats com Chicago, Londres, Montreal o Barcelona, consolidant un llenguatge visual identificable i transversal.

CROWN FOUNTAIN, 2004 featured in Millennium Park, Chicago, USA by Jaume Plensa
El rei, juntament amb el ministre d’Indústria, Jordi Hereu, aplaudeix Jaume Plensa, acreditat com a ambaixador honorari de la Marca Espanya.

El seu treball s’articula al voltant de tres eixos clau: cos, llenguatge i espai. Les figures humanes —sovint rostres o cossos fragmentats— transmeten quietud, introspecció i una forta presència escultòrica. Les lletres, provinents de diferents alfabets, funcionen com a matèria escultòrica i construeixen estructures que combinen presència física i dimensió simbòlica.

Les escultures de Plensa generen experiències en l’espai públic. Introdueixen pausa, modifiquen la percepció de l’entorn i activen una relació directa amb l’espectador. La seva obra connecta amb públics diversos sense necessitat d’una mediació complexa, fet que explica la seva gran projecció internacional.

CROWN FOUNTAIN, 2004 featured in Millennium Park, Chicago, USA by Jaume Plensa
CROWN FOUNTAIN, 2004, Millennium Park, Chicago, EUA — de Jaume Plensa

Aquest nomenament reforça el paper de l’art contemporani dins la imatge global d’un país. L’obra de Plensa aporta una mirada basada en la sensibilitat, l’experiència i un llenguatge universal. La seva pràctica opera des d’allò humà, essencial i compartit.

En un context global en què la cultura actua com a eina de posicionament, la figura de Plensa consolida una idea clara: l’art contemporani també construeix relat, identitat i presència internacional.

BEHIND THE WALLS, Frieze Sculpture, Rockefeller Center, Nova York, EUA — de Jaume Plensa

SANDRA VASQUÉZ DE LA HORRA: “Soy Energía”

Una exposició que es travessa més que no pas es recorre

Entrar en l’obra de Sandra Vásquez de la Horra no implica entendre, sinó deixar-se afectar. Soy Energía, la seva retrospectiva al Haus der Kunst de Munic, es desplega com un camp d’intensitats on les imatges operen abans de poder ser anomenades.

Més de quaranta anys de treball s’articulen aquí sense una narrativa lineal. Les obres no ordenen una trajectòria, circulen. Dibuixos submergits en cera d’abella emergeixen com a restes, com superfícies on el temps sembla haver-se aturat. La matèria densifica la imatge i en ralentitza la mirada, generant una relació més pròxima, gairebé corporal.

El recorregut evita jerarquies. Les peces s’agrupen com constel·lacions: cossos fragmentats, figures híbrides, signes que travessen allò humà, animal i vegetal. El cos apareix com un territori travessat per la memòria i la tensió, on allò íntim i allò polític s’inscriuen sense fer-se explícits.

“Soy Energía”, Sandra Vásquez de la Horra, Haus der Kunst Ausstellungsnasicht, 2025. Foto: Judith Buss

Des dels seus primers treballs a Xile fins a la seva producció més recent, persisteix una mateixa operació: donar forma a allò que no es pot fixar. Les imatges no il·lustren, contenen. Funcionen com sedimentacions on la història, la violència i l’exili romanen com capes latents.

La proposta curatorial acompanya aquesta lògica. L’exposició no s’organitza de manera lineal, construeix una atmosfera. Hi ha zones de concentració i d’altres d’obertura, ritmes que impliquen l’espectador i el desplacen d’una posició distant. Mirar aquí exigeix temps, proximitat, ajust.

En aquest moviment, l’obra se situa en un llindar constant. Entre allò visible i allò que tot just es deixa entreveure. Entre la imatge i el seu rastre.

Soy Energía no ofereix respostes. Manté oberta una experiència on alguna cosa persisteix més enllà del visible.

“Soy Energía”, Sandra Vásquez de la Horra, Haus der Kunst Ausstellungsnasicht, 2025. Foto: Judith Buss
“Soy Energía”, Sandra Vásquez de la Horra, Haus der Kunst Ausstellungsnasicht, 2025. Foto: Judith Buss

JOAN PONÇ: imaginar altres mons

En el panorama de l’art català del segle XX, la figura de Joan Ponç (1927–1984) ocupa un lloc singular. La seva obra sembla emergir d’un territori propi, poblat de criatures ambigües, personatges deformats i escenes que oscil·len entre allò oníric i allò inquietant. Més que representar el món visible, Ponç va construir un univers interior on la imaginació es converteix en una forma de pensament.

Format a la Barcelona de la postguerra, en un context cultural marcat per l’aïllament i la censura, Ponç va trobar en la imaginació un espai de llibertat. Els seus dibuixos i pintures despleguen un imaginari intens, ple de símbols, figures híbrides i presències que semblen emergir de zones fosques de la ment. En la seva obra conviuen el grotesc, el màgic i allò metafísic.

A finals dels anys quaranta va ser un dels impulsors del grup Dau al Set, col·lectiu fonamental per a la renovació artística a Catalunya. Juntament amb artistes i pensadors com Antoni Tàpies, Modest Cuixart i el poeta Joan Brossa, el grup va obrir un espai d’experimentació que dialogava amb el surrealisme, el dadaisme i les avantguardes europees. En aquest context, l’obra de Ponç va destacar pel seu caràcter visionari: un llenguatge figuratiu que sembla respondre més a una lògica interior que no pas a l’observació del món.

Els seus personatges —amb ulls desmesurats, cossos fragmentats o gestos inquietants— habiten escenaris ambigus on allò humà i allò fantàstic es confonen. No es tracta d’escenes narratives en el sentit tradicional. Són visions. Aparicions que condensen estats mentals, intuïcions o tensions existencials.

L’any 1953 Ponç es va traslladar al Brasil, on va residir durant gairebé una dècada. Aquest període va ser decisiu per al desenvolupament de la seva obra. En ciutats com São Paulo o Rio de Janeiro va entrar en contacte amb nous circuits artístics i la seva pintura va adquirir una major complexitat formal i cromàtica. Malgrat això, el nucli del seu imaginari es va mantenir intacte: aquell univers poblat de presències estranyes que semblen moure’s entre allò visible i allò invisible.

Al llarg de la seva trajectòria, Joan Ponç va mantenir una posició difícil d’encasellar dins de les tendències dominants del seu temps. Mentre molts artistes de la seva generació s’inclinaven cap a l’abstracció, ell va persistir en una figuració radical, carregada de símbols i ressonàncies interiors.

Avui, la seva obra continua fascinant per la seva capacitat d’obrir un espai d’estranyesa. Un territori on la pintura esdevé visió i on cada figura sembla emergir des del límit entre la imaginació, el somni i allò desconegut.

MIRALDA. Monuments in Love / Cartas de Amor: el llibre que celebra els 40 anys del Honeymoon Project.

Una publicació que revisita un dels projectes més emblemàtics d’Antoni Miralda i reactiva el seu univers simbòlic a través de cartes, assaigs i materials d’arxiu.

Amb motiu del 40è aniversari de Honeymoon Project, l’artista Antoni Miralda presenta el llibre Monuments in Love / Cartas de Amor, una publicació que revisita un dels projectes més singulars de la seva trajectòria artística.

Publicat per Terranova en col·laboració amb Galeria Senda i FoodCultura, el volum recupera l’univers del Honeymoon Project, iniciat als anys vuitanta. Aquest projecte imaginava una unió simbòlica entre dos monuments icònics: l’Estàtua de la Llibertat a Nova York i el Monument a Colom a Barcelona. A partir d’aquest matrimoni fictici, Miralda va desenvolupar una reflexió lúdica i crítica sobre els rituals socials, l’intercanvi cultural i el paper dels monuments en la construcció dels imaginaris col·lectius.

El llibre reuneix una selecció de cartes d’amor enviades des de diferents parts del món, juntament amb assaigs contemporanis i materials que amplien la història del projecte. Aquestes contribucions permeten revisitar el Honeymoon Project des de noves mirades, mantenint viu el seu caràcter participatiu i la seva capacitat de connectar imaginaris culturals diversos.

Més que un simple registre, Monuments in Love / Cartas de Amor funciona com una extensió del mateix projecte: un espai editorial on arxiu, ficció i memòria s’entrellacen. Quaranta anys després del seu inici, el treball de Miralda continua proposant una mirada irònica i poètica sobre la manera com les societats imaginen, celebren i construeixen relats compartits.

En el marc d’aquest aniversari, el llibre es va presentar públicament el passat 13 de febrer a Sala Apolo dins del programa Art Meets Apolo, en una trobada que va reunir art contemporani, performance i música.

Amb una edició limitada, Monuments in Love / Cartas de Amor convida a redescobrir l’univers creatiu de Miralda i a endinsar-se en un dels projectes més imaginatius de l’art contemporani.

El llibre està disponible per a la seva compra a la nostra shop.

ELENA DEL RIVERO al Museu Nacional d’Antropologia

El Museo Nacional de Antropología presenta “La Quema. Una retrospectiva” d’Elena del Rivero

El Museo Nacional de Antropología acull “La Quema. Una retrospectiva”, una àmplia mostra dedicada a l’artista Elena del Rivero, que forma part del programa Visiones críticas i de la commemoració del 150 aniversari del museu. L’exposició es pot visitar fins al 24 de maig de 2026.

Comissariada per Mateo Feijoo, la mostra parteix d’una acció desenvolupada per l’artista el 2024 a San Pedro Fiz de Vilar (Ourense), on va presentar una sèrie d’obres en espais domèstics i rurals abans de sotmetre-les a una cerimònia de crema col·lectiva amb la participació de la comunitat local. Aquest gest articula una reflexió sobre la memòria, la transformació i els vincles entre art i vida compartida.

El recorregut expositiu reuneix collages, assemblatges i peces de la sèrie Diarios, treballs que incorporen materials recuperats i objectes quotidians convertits en arxiu afectiu. La retrospectiva es completa amb la presentació de Canto para un monumento funerario, realitzada en col·laboració amb estudiants d’EINA Centre Universitari de Disseny i Art de Barcelona i presentada al Panteó d’Espanya, ampliant la dimensió col·lectiva i pedagògica del projecte.

“La Quema” proposa així una mirada transversal a la pràctica de Del Rivero, on l’acte de cremar no s’entén com a destrucció, sinó com a transformació i trànsit, en un diàleg constant entre territori, memòria i comunitat.

MIRALDA. 40 anys “Honeymoon project (1986 -1992)” : quan els monuments van baixar del pedestal

Fa quaranta anys, Miralda va iniciar un projecte que va desbordar completament les categories tradicionals de l’art. Honeymoon Project no va ser una exposició, ni una performance puntual, ni una obra tancada en el temps: va ser un procés llarg, expansiu i profundament simbòlic que es va desplegar al llarg de sis anys i va travessar ciutats, cultures, llengües i comunitats.

La proposta partia d’una imatge tan poètica com provocadora: un festeig imaginari que culminava en el matrimoni simbòlic entre dos monuments carregats d’història i poder —l’Estàtua de la Llibertat a Nova York i el monument a Cristòfor Colom al port de Barcelona—. En convertir-los en protagonistes d’una història d’amor, Miralda els despullava de la solemnitat habitual i els transformava en personatges vius, capaços de relacionar-se, desplaçar-se i barrejar-se amb la gent.

Un dels gestos més radicals del projecte va ser precisament aquest: fer baixar els monuments del seu pedestal simbòlic. Al llarg dels anys, Honeymoon Project va activar una sèrie de rituals públics —peticions de mà, anuncis de compromís, intercanvis de cartes d’amor, regals i celebracions— en què van participar milers de persones anònimes juntament amb institucions, ciutats i professionals de camps tan diversos com la moda, la política o la gastronomia. El projecte no es mirava: es vivia.

L’intercanvi cultural va ser el veritable motor d’aquesta “lluna de mel”. Regals enviats des de diferents ciutats del món actuaven com a ambaixadors simbòlics dels seus llocs d’origen: objectes híbrids, extravagants i festius que parlaven d’identitats urbanes, imaginaris col·lectius i estereotips culturals. Cada entrega es convertia en una celebració pública, reforçant la dimensió performativa i comunitària de l’obra.

El menjar va ocupar un lloc central en tot aquest entramat. Banquets, ofrenes, receptes, menús impresos i aliments procedents del Nou i del Vell Món es van convertir en matèria artística. Menjar, compartir i barrejar ingredients funcionava com una metàfora directa de l’intercanvi històric entre continents, però també com una manera de posar el cos —i el gust— al centre de l’experiència artística.

Al costat de la celebració, Honeymoon Project no va deixar mai d’assenyalar les seves contradiccions. L’idil·li entre ambdós monuments evocava també la història violenta de la colonització, els desequilibris de poder heretats i les tensions que encara persisteixen sota formes contemporànies de neocolonialisme. El projecte es va desenvolupar, a més, en un context especialment carregat: els centenaris dels dos monuments i el Cinquè Centenari del “Descobriment” d’Amèrica, marcat tant per celebracions oficials com per fortes protestes anticolonials. En aquest escenari, l’obra no adoptava una posició unívoca, sinó que obria un espai de fricció, ambigüitat i debat.

La llengua va ser un altre territori d’exploració fonamental. Paraules, traduccions, noms propis i signatures es desplaçaven entre idiomes i significats, posant en evidència com el llenguatge és també un camp de poder, de malentesos i d’apropiacions culturals.

Avui, quaranta anys després del seu inici, Honeymoon Project continua resultant sorprenentment vigent. En un món on els símbols nacionals tornen a endurir-se i les fronteres culturals semblen reafirmar-se, la proposta de Miralda recorda el potencial crític de la ficció, del ritual i de la celebració col·lectiva. Més que una obra sobre el passat, va ser —i continua sent— una pregunta oberta sobre com convivim, quines històries expliquem i qui participa en la seva construcció.