Adrián Balseca presenta Suspensión I

<<Suspensión I>> revisita el imaginario de una tierra exuberante y paradisíaca «País de la Cucaña», transgrediendo el popular juego de épocas coloniales, conocido en la región sudamericana como «cucaña» o «palo encebado». Un alto tronco de árbol de balsa, endémico de las selvas subtropicales del Ecuador, ha sido talado y de él suspenden, en medio de un bosque amazónico, recipientes que contienen combustibles fósiles locales. La imagen del liviano pero fuerte tronco (el más ligero de su tipo) es el vehículo lúdico que soporta y cuelga los «trofeos» del progreso moderno.

El paradigma energético alimentó los sueños emancipatorios de las sociedades modernas; el trabajo artístico de Adrián Balseca contrapone al ímpetu de acumulación e individualismo del capitalismo tardío, otras formas de ser y estar en el mundo que incluyen la solidaridad, el colectivismo, la materialidad y el cuestionamiento de la riqueza como forma de poder basado en la extracción de energías fósiles.

Adrián Balseca «Grabador Fantasma»

Con Grabador Fantasma (2018), Adrián Balseca cuestiona la materia- lidad del mundo en la era del Antropoceno. En la actualidad, cuando la influencia de la actividad humana sobre la Tierra se volvió una fuerza geológica mayor, capaz de marcar de forma irreversible el ecosistema planetario, Balseca actúa y se involucra como artista para generar una obra simbólica de estos retos sobre el territorio ecuatoriano.

La práctica artística de Balseca es una práctica no-moderna, en el sentido de Bruno Latour (1991),1 en el cual lo utilitario, lo utópico y lo poético nunca están claramente separados. Efectivamente, según Latour, los modernos nunca dejaron de crear objetos híbridos, que no sólo pertenecían al mundo científico o técnico, sino que participaban de lo político, lo cultural o lo económico. Sin embargo, al crear estos objetos, los modernos se negaron a pensar su hibridez, permaneciendo en una representación del mundo basada en la “Gran División” (Latour 1991) entre naturaleza y cultura.

En oposición con este orden moderno, Balseca sobrepasa sus divisiones disciplinarias-ontológicas y desafía el estatus extra- territorial del arte. El punto de partida de Grabador fantasma es la película Fitzcarraldo (1982) del alemán Werner Herzog, que cuenta la odisea de Brian Sweeney Fitzgerald al inicio del siglo XX.

Este empresario aspira hacer una fortuna con el caucho y, a la vez amante de la música, sueña con construir una edificación para la ópera en la selva amazónica. Lo que le llama la atención de este emprendimiento desmesurado a Balseca es la estética fuera de lugar y visualmente desconectada de un gramófono sobre un barco que erra en el medio de la selva. Sin embargo, al reconstituir el aspecto visual de la escena, voltea el “régimen colonial” al modificar su dimensión sonora. De hecho, en la obra de Balseca la función del gramófono está invertida; en vez de callar al bosque y a sus habitantes, al difundir un aria de ópera en medio de la selva silenciosa, capta los sonidos del bosque, a la escucha de los sonidos humanos y no humanos.

A través de este gesto provocativo, el artista denuncia la concepción burguesa de la autonomía del arte, esta no-relación ilustrada por el aria de ópera del tenor italiano Enrico Caruso.2 Basándose en este filme, su director y el personaje principal, Balseca muestra esta concepción del arte como una formación histórica específica perteneciente a un sistema moderno y colonial de división. El segundo giro que realiza Balseca, al borrar el personaje principal de la obra y al reutilizar la tecnología del gramófono para “escuchar” a la “naturaleza”, es la demostración de que todo signo artístico está cargado con fuerzas de actores no-humanos, operando como un dispositivo de traducción de procesos materiales y cósmicos.

Sandra Vásquez de la Horra solo presenta Solo Show en Artissima Torino 2019

Sandra Vásquez de la Horra ha desarrollado una obra poética que ilustra narraciones inspiradas en los recuerdos, en el inconsciente y en la sexualidad. Desde el predominio de la figura femenina, su obra delata la personalidad de la artista a través de un lenguaje sintético basado en la huella, en la tipografía y en la austeridad. En la presente exposición, Sandra Vásquez de la Horra enfoca su producción en la tradición mística y religiosa de la Península Ibérica marcada por la leyenda negra y por las tradiciones populares ancestrales. Por otro lado, Vásquez de la Horra también ha comenzado a elaborar obras tridimensionales construidas en papel con superficies dibujadas. La plasmación de sueños infantiles plagados de animales y espesura silvestres deviene en una obra mágica que nos transporta a una relectura de sus ensoñaciones.

 

Oleg Dou

LAB 36 presenta una nueva exposición de Oleg Dou (Moscú, 1983) con una muestra en que abandona el formato cuadrado a través de retratos de personajes de apariencia híbrida que aportan formas novedosas a la tradición iconográfica contemporánea. 

Oleg Dou toma de la cultura occidental su interés por el retrato. Históricamente, la preservación de la memoria sobre una persona estaba estrechamente relacionada con la evaluación moral de la representación. Es decir, tradicionalmente solo se retrataba a aquellos que eran dignos de serlo. En cambio, el trabajo de Oleg Dou desarrolla la representación del cuerpo como objeto de subversión a través de la captura fotográfica y del retoque digital. De esta manera, personajes ficticios con aspecto pálido nos cuestionan los conceptos de belleza, perfección e inocencia y nos aproximan a la estética de lo extraño. Con un trabajo de extrema pulcritud, pero con aspecto raramente vital, el artista refuta la percepción de lo que define a la inocencia y la juventud. En un mundo donde la artificialidad y la hiperrealidad son cotidianos, Oleg Dou nos hace sentir que lo bizarro forma parte de aquello intrínsecamente humano. En una entrevista con la Zoom Magazine, el joven fotógrafo comentaba:

“Utilizo la naturaleza artificial de la fotografía digital como instrumento para alcanzar un punto de encuentro entre opuestos como vivo y muerto o bello y repulsivo. Así, busco extrapolar el sentimiento de presencia que tienes cuando caminas entre maniquíes de plástico”.

En su nueva serie “Reborn”, Oleg Dou da un paso más y añade nuevos elementos compositivos a su lenguaje. Paralelamente a los retratos, se añade la flora y la fauna en la temática fotográfica  y también se presentan bodegones o naturalezas muertas de tipo clásico. De nuevo, nos enfrentamos también a elementos turbadores como la inserción de elementos sexuales en emplazamientos desubicaos o inesperados. Cada foto captura una belleza artificialmente creada a través de la representación de formas simples y elementos vegetales pero arruinada al mismo tiempo. Asimismo, nos encontramos con personajes con atributos procedentes del reino animal que no remiten a la condición salvaje del ser humano ni a su dimensión brutal, si no que transforman los personajes de la serie en una suerte de estampas insólitas que combinan lo irreal  e inquietante con una nueva forma de iconografía mitológica.

Oleg Dou realizó sus estudios en la Moscow State Institute of Steel and Alloys (2001-2006). Tuvo su primera exposición individual en la galería Le Simoun de Paris, a los 23 años. En 2007 fue galardonado con el International Photography Awards y el International Color Awards y en 2009 con el Arte Laguna Art Prize, que le merecieron la atención de la comunidad artística internacional. Desde entonces, su obra ha sido incluida en numerosas exposiciones individuales y colectivas en distintas instituciones de Europa y Norteamérica, y entre las que figura Atopía en el Centre de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) en 2010 o la individual en el Multimedia Art Museum de Moscú en 2012.

Art Brussels 2019

Galeria Senda participará en Art Brussels 2019 con obra de los artistas  AES+F, Stephan Balkenhol, José Pedro Croft, Peter Halley, Yago Hortal, Catalina Jaramillo, Ola Kolehmainen, Glenda León, Túlio Pinto, Alexis Rockman Gino Rubert y Sandra Vásquez de la Horra.

MIRALDA -Soldats Soldés-

Tras más de 40 años escondidas en su estudio, MIRALDA saca a la luz por primera vez un grupo fotografías de la famosa serie Soldats Soldés. Estas composiciones, todas copias vintage, fueron tomadas por Miralda en Paris y reveladas en blanco y negro entre los años 1965 y 1970.

La serie comúnmente conocida como Soldaditos, es probablemente, la que más ayudó a darse a conocer a Miralda en la escena internacional, El soldado de juguete, acumulado sobre collages o insertado en elementos encontrados como mobiliario, esculturas, o  monumentos públicos, constituía una primera aproximación a las ideas de serialidad y archivo. Esta serie ha sido ampliamente expuesta en instituciones y museos y forma parte de colecciones como ARTIUM, Fonds National d’Art Contemporain, Ministère de la Culture et de la Francophonie, París, Colección Sylvio Perlstein, Amberes, Colección Musée Cantini, Marsella, Fundación La Caixa, Barcelona, IVAM, Valencia, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid y MACBA Barcelona.

Conjuntamente con galeria Senda, Miralda ha decidido celebrar el reciente galardón del premio Velázquez de Artes Plásticas 2018 con esta presentación individual en ARCO que conforma un alegato antibelicista y documenta acciones críticas con la situación política de la época.

En nuestra sesión  general del stand (9F08) encontrarás piezas nuevas de nuestros artistas representados, tales como AES+FStephan Balkenhol, José Pedro Croft, Peter Halley, Ola Kolehmainen, Túlio Pinto, Jaume Plensa, Aitor Ortiz y Glenda León.

 

 

Túlio Pinto, 41° 23′ 20» N 2° 10′ 34’’ E y 41° 25′ 21» N 2° 12′ 32’’ E: Tres Tiempos

 

La exposición 41° 23′ 20» N 2° 10′ 34’’ E y 41° 25′ 21» N 2° 12′ 32’’ E: Tres Tiempos” del artista Túlio Pinto es el resultado de la intensa relación artística que estableció en Barcelona durante los cuatro meses que vivió en la ciudad condal.

El proyecto estará dividido en tres exposiciones en espacios diferentes y en momentos alternos. Sus dos primeras muestras se podrán ver entre el LAB 36 de galería SENDA y en el Piramidón, Centre d’Art Contemporani.

En el Piramidón, donde realizó una residencia artística en el verano de 2018, presentará una instalación escultórica que remite al dibujo espacial. Simultáneamente en LAB 36 de galería SENDA expondrá el vídeo Unicórnio que abarca uno de los temas recurrentes en su obra, la impermanencia en el lenguaje escultórico además de esculturas en hierro y vidrio soplado. La tercera muestra del proyecto tendrá lugar en galería SENDA, durante el verano de 2019 con la presentación de una instalación de gran formato concebida para el espacio arquitectónico de la galería.

Túlio Pinto construye su investigación artística por medio de la fuerza de los contrarios, generando tensiones que desafían las leyes físicas como la gravedad a la vez que se mantienen en perfecto equilibrio. Esta armonía es alcanzada a través de la ponderación perfecta de las masas, volúmenes y densidades de materiales de naturalezas y comportamientos opuestos como el cemento, el hierro, la roca, el vidrio, el plástico y el agua en forma de hielo.

 

“Esta es la manera que él siente y traduce el pulso de las cosas para, también, reflexionar sobre el mundo de las relaciones humanas. Un juego ambiguo que en la primera lectura puede parecer limitado a las combinaciones formales herederas del construtivismo brasileño o del minimalismo internacional. En una segunda lectura es cuando emerge la mirada, la percepción mas allá a la tradición (a la cual el artista hace referencia y expande con competencia y rigor), hay una sólida poética que subvierte lo establecido. Apunta urgencias más que nunca actuales: el territorio movedizo y utópico de la armonía entre los contrarios”

Angélica de Moraes (Conjugação de Forças, 2016)

 

El espacio arquitectónico está íntimamente relacionado con la producción de sus instalaciones. El artista aprovecha este espacio y se apropia de los elementos que lo constituye. “Soy mucho más un vehículo de transmisión que un escultor tradicional ya que potencio en un nuevo impulso las fuerzas presentes en los objetos, poniendo en evidencia estas aproximaciones y/o anulaciones que son generadas”, explica el artista.

 

TÚLIO PINTO 
Nació en Brasilia, Brasil en 1974.

Formado en Bellas Artes especializado en escultura por la Universidad Federal del Rio Grande do Sul en 2009. Entre sus principales exposiciones podemos destacar Nova Escultura Brasileira en la Caixa Cultura RJ en 2011, en Brasil; Ground en la galería Baró en 2013, Brasil; La Bienal de Vancouver en 2014, en Canadá; Onloaded en el Phoenix Institute of Contemporary Art en el 2015, en Estados Unidos; entre otras.

Su obra forma parte de las colecciones públicas:

Instituto Figueiredo Ferraz (Ribeirão Preto, Brasil); Colección Ca.Sa (Santiago – Chile); Colección Phoenix (Phoenix, Arizona-USA); Museo de Arte Contemporáneo del Paraná (Curitiba, Brasil); Fundación Cultural Itajaí Cultural (Itajaí, Brasil); Museo de Arte Contemporáneo del Rio Grande do Sul (Porto Alegre, Brasil); Museo Nacional de Brasilia (Brasilia, Brasil); Museo de Arte de Ribeirão Preto (Ribeirão Preto, Brasil); Pinacoteca Municipal Aldo Locatelli (Porto Alegre, Brasil).

 

Túlio Pinto, Unicórnio, 2015 video 9´51”, Superstition Mountains, Phoenix, Arizona, USA

Glenda León «Hablando con Dios»

Unos calmados cantos sumergen el interior de la iglesia barroca en una expresión de reverencia y tensión retenida. Los adoradores, sentados en bancos y bañados por un brillo etéreo, mantienen la mirada baja, presumiblemente en oración. El video de pronto revela la preocupación de los fieles por el teléfono celular, una herramienta que ocupa la mayor parte de nuestras vidas. El canto contribuye a adentrarnos en toda una atmósfera eclesiástica, sin embargo se trata de una alteración tecnológica de sonidos emitidos por murciélagos, de modo que semejan una tonalidad humana. Como animal nocturno, el murciélago está asociado con el diablo en la cultura occidental. El video pasa a una perspectiva omnisciente, donde el conjunto de pantallas se va transformando en una constelación de estrellas.

Hablando con Dios afronta la tecnología como un fenómeno contemporáneo, y la desacralización y descentralización de lo que es el canon.,Si bien el entorno de una iglesia católica puede sugerir una íntima conversación con un Ser Superior, una exaltación de la Fe, el hecho de que las personas estén absortas en sus celulares, nos plantea una reflexión acerca del rol que las tecnologías desempeñan en nuestra vida actual. ¿Se podrá entonces realizar una actualización de la Fe?

Pocas veces, como en estos tiempos de Internet, tuvimos la posibilidad de alcanzar el conocimiento absoluto y ejercer el poder de la omnipresencia. Nunca antes estuvo el hombre tan cerca de parecerse a Dios y, sin embargo, lo esencial parece alejarse cada vez más. La belleza del encuadre final, distante, similar al de un cielo estrellado, nos deja una posible salida, optimista, donde ambos elementos, lo tecnológico y lo espiritual, entran en armonía.

 

Ballenesque, Roger Ballen: una retrospectiva en LAB 36 de galeria SENDA

 

Roger Ballen desafía las formas en que percibimos la “realidad” de la fotografía. Sus retratos ambiguos y sorprendentes de personas, animales u objetos posando en habitaciones que asemejan celdas, ocupan el espacio gris entre realidad y ficción, difuminando las fronteras entre la fotografía de reportaje y las formas artísticas como la pintura y la escultura.

Trabajando donde la diferencia entre la realidad y la ficción no tiene importancia, se presentan escenarios inquietantes y claustrofóbicos que nos acercan a su historia. Estos interiores  son habitados por personajes atrapados en una atmósfera marginal, donde el hilo narrativo es la ambigüedad. Las habitaciones son lugares reales, pero aparecen perturbadoras y extrañas, lógicas pero también completamente imposibles: las paredes están garabateadas, cubiertas de manchas y alambres colgantes; por el suelo están esparcidos multitud de objetos y artefactos extraños; animales deambulan por el espacio o están metidos en contenedores imposibles. Todos los personajes parecen extraños, pero al mismo tiempo provistos de una gran fuerza expresiva que despliega un esperanzador giro poético y trastoca el perturbador impacto inicial .

La selección de fotografías que Roger Ballen presentará en el Lab 36 pertenece a su nuevo libro Ballenesque, una exhaustiva retrospectiva de su obra. Basado en una nueva evaluación del archivo del fotógrafo, el libro toma su título de su apellido y lleva al lector a un recorrido visual y cronológico de su obra. La exposición de LAB 36 explora las etapas de este viaje creativo y recrea a manera resumida el proyecto de Ballenesque a través de una selección de obra de las diferentes series con la inclusión de algunas de las fotografías más icónicas así como de obras inéditas en un compendio de la trayectoria de toda una vida.  Ésta es la cuarta exposición individual del fotógrafo con galeria SENDA.

Pablo Vindel presenta 28 Lapsus Linguae en Lab 36 de galeria SENDA

Bobinas, husos, formas rotadas, espejos… la producción aquí propuesta es un conjunto de trabajos de vídeo, vidrio recocido y vidrio científico, así como dibujos de gran formato. Todo ello toma parte de la misma reflexión (o vacilación) en torno a la lengua. El vidrio soplado se presenta aquí no sólo como materia creativa y transformadora, apuntando a los procesos de fabricación y manipulación que le son propios, sino también como puente entre el objeto y el lenguaje, entre la palabra y el cuerpo.

Un desliz, un lapsus linguae. Múltiples, los hilos son a la vez contables e infinitos. Las traducciones son también limitadas y fallidas, en tanto no pueden sino diferir del “original” y, como resultado de su propio error, sugieren innumerables posibilidades. El vidrio caliente ha de estar en continua rotación para recibir su forma; de la misma manera el lenguaje ha de permanecer en movimiento para ser transformado y no tragado por la inmovilidad. Esta exposición señala algunos de esos lapsos inevitables, en su intento (del lenguaje, o del propio cuerpo) por escapar de la boca. Todo gira en torno al mismo fuego.

La exposición 28 lapsus linguae de Pablo Vindel es un recorrido por el trabajo de vidrio soplado, video-poesía y dibujo como documentación de performance que el artista desarrolla durante y a raíz de su reciente residencia en el Creative Glass Center of America. Este corpus de obra se sustenta asimismo en su reciente experiencia como Sullivan Scholar a través de Stetson University (DeLand, Florida), la cual lo pone en contacto con un extraordinario elenco de poetas experimentales: poetas sonoros, vídeo-poetas y poetas concretos junto con los que ha recorrido, física y psicológicamente, diferentes espacios del estado de Florida y de las ciudades de Santiago de Chile y Río de Janeiro. No menos importante, un profundo interés por la materialidad del lenguaje y su potencialidad para ser traducido.