Iran do Espírito Santo es conocido internacionalmente por sus ambiciosas instalaciones site-specific, así como por sus esculturas de carácter figurativo o abstracto, que se inscriben en la traducción estética del minimalismo, subvertiéndola a la vez, ya que tienen también sensibilidad e intención conceptual. Sus esculturas, tanto las más figurativas como las abstractas, están realizadas con una atención particular al diseño, el material y el acabado de las superficies. Caracterizadas por líneas y formas esenciales, desprovistas de todo detalle superfluo, estas esculturas generalmente hacen referencia a objetos familiares y de la cotidianidad, los cuales se vuelven extraños debido a su tamaño desorientador y materiales incongruentes, como granito, vidrio, acero, cobre o piedra. Esta rigurosa simplicidad se traslada a sus dibujos y murales, realizados en pintura o grafito, que a menudo presentan repeticiones hipnótica de patrones y sutiles gradaciones de tonos, los cuales requieren muchas semanas para completarse. En las últimas dos décadas, Iran do Espírito Santo ha recibido numerosos reconocimiento internacionales y sus obras se han exhibido ampliamente en museos y galerías de todo el mundo. Ha participado en las más importantes bienales, inclusa la Bienal de Venecia (1999 y 2007), la Bienal de São Paulo (1987) y la Bienal de Estambul (2000). Entre sus exposiciones más recientes, destacan la organizada por el Museo de Arte Moderno de San Francisco y El retrato como imagen del mundo, en el Museo de Arte Moderna de São Paulo. En Europa su obra se encuentra ya en colecciones como el MACBA de Barcelona; el EMST National Museum of Contemporary Art de Atenas; el IMMA, Irish Museum of Modern Art en Dublin, el MAXXI, Museo Nazionale delle Arti del XXI Secolo de Roma. Entre otras colecciones destacan el MoMA de Nueva York, el SFMOMA de San Francisco, el Israel Museum de Jerusalem y la CIFO – Cisneros Fontanals Art Foundation de Miami.