Ballenesque, Roger Ballen: una retrospectiva en LAB 36 de galeria SENDA

 

Roger Ballen desafía las formas en que percibimos la “realidad” de la fotografía. Sus retratos ambiguos y sorprendentes de personas, animales u objetos posando en habitaciones que asemejan celdas, ocupan el espacio gris entre realidad y ficción, difuminando las fronteras entre la fotografía de reportaje y las formas artísticas como la pintura y la escultura.

Trabajando donde la diferencia entre la realidad y la ficción no tiene importancia, se presentan escenarios inquietantes y claustrofóbicos que nos acercan a su historia. Estos interiores  son habitados por personajes atrapados en una atmósfera marginal, donde el hilo narrativo es la ambigüedad. Las habitaciones son lugares reales, pero aparecen perturbadoras y extrañas, lógicas pero también completamente imposibles: las paredes están garabateadas, cubiertas de manchas y alambres colgantes; por el suelo están esparcidos multitud de objetos y artefactos extraños; animales deambulan por el espacio o están metidos en contenedores imposibles. Todos los personajes parecen extraños, pero al mismo tiempo provistos de una gran fuerza expresiva que despliega un esperanzador giro poético y trastoca el perturbador impacto inicial .

La selección de fotografías que Roger Ballen presentará en el Lab 36 pertenece a su nuevo libro Ballenesque, una exhaustiva retrospectiva de su obra. Basado en una nueva evaluación del archivo del fotógrafo, el libro toma su título de su apellido y lleva al lector a un recorrido visual y cronológico de su obra. La exposición de LAB 36 explora las etapas de este viaje creativo y recrea a manera resumida el proyecto de Ballenesque a través de una selección de obra de las diferentes series con la inclusión de algunas de las fotografías más icónicas así como de obras inéditas en un compendio de la trayectoria de toda una vida.  Ésta es la cuarta exposición individual del fotógrafo con galeria SENDA.

Pablo Vindel presenta 28 Lapsus Linguae en Lab 36 de galeria SENDA

Bobinas, husos, formas rotadas, espejos… la producción aquí propuesta es un conjunto de trabajos de vídeo, vidrio recocido y vidrio científico, así como dibujos de gran formato. Todo ello toma parte de la misma reflexión (o vacilación) en torno a la lengua. El vidrio soplado se presenta aquí no sólo como materia creativa y transformadora, apuntando a los procesos de fabricación y manipulación que le son propios, sino también como puente entre el objeto y el lenguaje, entre la palabra y el cuerpo.

Un desliz, un lapsus linguae. Múltiples, los hilos son a la vez contables e infinitos. Las traducciones son también limitadas y fallidas, en tanto no pueden sino diferir del “original” y, como resultado de su propio error, sugieren innumerables posibilidades. El vidrio caliente ha de estar en continua rotación para recibir su forma; de la misma manera el lenguaje ha de permanecer en movimiento para ser transformado y no tragado por la inmovilidad. Esta exposición señala algunos de esos lapsos inevitables, en su intento (del lenguaje, o del propio cuerpo) por escapar de la boca. Todo gira en torno al mismo fuego.

La exposición 28 lapsus linguae de Pablo Vindel es un recorrido por el trabajo de vidrio soplado, video-poesía y dibujo como documentación de performance que el artista desarrolla durante y a raíz de su reciente residencia en el Creative Glass Center of America. Este corpus de obra se sustenta asimismo en su reciente experiencia como Sullivan Scholar a través de Stetson University (DeLand, Florida), la cual lo pone en contacto con un extraordinario elenco de poetas experimentales: poetas sonoros, vídeo-poetas y poetas concretos junto con los que ha recorrido, física y psicológicamente, diferentes espacios del estado de Florida y de las ciudades de Santiago de Chile y Río de Janeiro. No menos importante, un profundo interés por la materialidad del lenguaje y su potencialidad para ser traducido.

Visions de Berlín: Jaume Plensa, Miralda, Jordi Bernadó & Chema Alvargonzález

Efeméride cultural y fenómeno urbano de referencia mundial, la capital alemana fue y es sinónimo de cambio, de transmutación. LAB36 ofrece, como la urbe, múltiples perspectivas de heterogéneo carácter: políticas, poéticas, imposibles, y también ponderadas.

 

Un grupo de artistas españoles nos invita a caminar por la ciudad, desde el Berlín dividido hasta el actual. En Taste Point Charlie (1979), el recorrido fílmico y las fantasías de invasión de un inquieto Miralda revelan la violencia de una ciudad escindida, diez años antes de la caída del muro. Plensa, a través de la obra que realiza durante su actividad en el Berlín de los ochenta, nos acerca sin embargo a la cara más solemne y humana de la metrópolis. Mientras que Jordi Bernadó expone las secuelas de la historia, Chema Alvargonzález ofrece una crónica del derrumbe y también nos muestra la cara de un Berlín más reciente. Son estos últimos quienes, a través de la lente fotográfica, capturan la realidad fragmentada de una ciudad posterior, antesala de un destino tan incierto como prometedor.

 

Gino Rubert: Un retrato de familia

LAB 36 presenta el último y más ambicioso proyecto de Gino Rubert “Open House”, un encargo site specific de un buen amigo y coleccionista de casi 9 metros de largo.

La relación de complicidad y confianza entre artista y protector -«tienes libertad total» Vicenç dixit- y el gran formato del encargo -dos metros de ancho por casi nueve de largo-  han incidido en el proceso de trabajo de Rubert llevándolo a reformular y sofisticar su lenguaje para terminar desplegando una galería de personajes y situaciones sin precedentes.

Open House es un retrato familiar en el que las referencias, alusiones, citas y guiños al mecenas se funden con los personajes y ambientes característicos del artista. El emblema personal del comitente -una V descansando sobre el valle de una M- diseñado por Gino para la ocasión, lo encontramos fundido en el hierro de una puerta y tallado en la madera de una silla. Algunos de los familiares aparecen retratados con una ironía dulcemente perversa: la suegra convertida en niña-anciana que arrastra a su hija-muñeca; el padre, transformado en un niño-viejo de tres ojos; o la esposa e hijo, reencarnados en títeres andaluces. Y, por supuesto, Vicens como anfitrión, ofreciendo una «caldereta de sirena» en un gesto que recuerda al de las figuras de donantes que aparecen en los polípticos medievales.

Horarios:

Viernes 17 febrer: 16-20h
Sábado 18 febrer: 16-20h
Martes 21 febrer: 16-20h

Fosforescencias por Estefanía Urrutia

La exposición Fosforescencias muestra una serie de pinturas que profundizan en el aislamiento del individuo en nuestra sociedad. La serie refleja situaciones de absoluta intimidad donde, en una soledad total, el sujeto se aísla de su entorno y se sumerge en la luz que emanan ciertos dispositivos electrónicos.

La luz adquiere una connotación espiritual. Si alguien ajeno al significado propio de la pantalla observase las escenas que forman Fosforescencias, pensaría que algo mágico o místico está aconteciendo.

El silencio, la quietud, la calma. Invadir el espacio íntimo.

Los personajes aparecen de las sombras y se sumergen en esa luz que les atrapa, la sutileza de la penumbra hace que sus rostros se muestren difusos, y pierdan su identidad, como metáfora de la despersonalización.

“Lo mismo que una piedra fosforescente en la oscuridad pierde toda su fascinante sensación de joya preciosa si fuese expuesta a plena luz, la belleza pierde toda su existencia si se suprimen los efectos de la sombra”. (Junichirō Tanizaki, El elogio de la sombra)

 

Lugar: LAB 36,  Calle Trafalgar 36, Barcelona.

Horario: Martes – Viernes de 16h a 20h
LAB 36web

«La Insistencia» comisariada por Chus Martínez

Al hablar de método, se menciona la repetición, pero muy pocas veces la insistencia. Insistir es sinónimo de investigar, al tiempo que implica el desarrollo de una continuidad casi insoportable, sostenida por el nervio, por una confianza que sabe que encontrara recompensa no solo en el efecto, sino en construcción de un carácter. Esta exposición explora, desde la obra de un artista dedicado a la pintura la posibilidad de un mundo contemporáneo distinto, abierto a una estética que no permite asimilación alguna a nuestro ahora y que, por ello, se abre de una forma radical a la futuridad.