Gonzalo Guzmán nació en 1991, Madrid, España.
Vive y trabaja en Barcelona, España.
Formado en Diseño Industrial en Elisava y en la ECAL, su trabajo se centra en la exploración del ser interno mediante una forma externa, empleando los sueños lúcidos como herramienta de autoconocimiento. Sus esculturas oníricas, realizadas en acero inoxidable, materializan las estructuras que aparecen en sus sueños (menhires, estelas y dólmenes) y exploran la posibilidad de reproducir lo sublime del subconsciente en la realidad. Representado por Galeria Senda, ha presentado en la galería las exposiciones individuales Colisión (2023) e INTUS (2026), y ha participado con ella en ARCO Madrid, Art Brussels y Art Paris. En 2025 instaló El dolmen de Nemorino, de cinco metros de altura, en el Saló dels Miralls del Gran Teatre del Liceu. Para el artista, «la escultura es un puente que nos permite cruzar del mundo intangible al mundo tangible, es el punto de encuentro entre la materia y la conciencia».